viernes, 13 de abril de 2012

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Era un edificio raro. Para acceder al aulario, había que cruzar todo el hall de entrada, subir un piso, y volver a salir a la calle, en la fachada opuesta, allí donde todos los fumadores se reunían en comunidad a destruir de sus pulmones lo que el aire viciado de la ciudad todavía no había conseguido matar. Les ignoré y dirigí mis pasos hacia la puerta de entrada, donde, sin embargo, no pude ignorar esa cabellera color pelirrojo pálido. Torcí el gesto, mas me había visto y no tenía otra opción que ser educado y subir a su lado los dos tramos de escaleras sin mostrar mi desagrado. Al menos, no demasiado. Pero al doblar la esquina tras el último escalón, oí algo a mi espalda que lo cambió todo. O no cambió nada, pues día tras día se repetía aquel "Hola, ¡Buenos días!" que tanto me gustaba. Me giré y allí estaba, apoyada en aquel mapa del mundo descolorido que colgaba de la pared desde hacía 30 años. Sonriendo como siempre y mirandome como nunca. Entonces supe que esta vez no podría contenerme, que mi cuerpo no iba a responder a las órdenes que mi estúpida mente ni siquiera creo que llegara a formular. Dejé de escuchar a mi némesis pelirrojo, dejé de ver el mundo a mi alrededor y sin ser consciente de ello en un momento recorrí la distancia que me separaba de ella, sintiendo un rubor que se extendía desde los dedos de los piés por todo el cuerpo. Aún con la sorpresa dibujada en su rostro, dejó que entrelazara mis manos con las suyas mientras la empujaba contra la pared con el cuerpo, fundidos en un beso largo y apasionado, que decía todo aquello que la voz había callado durante demasiado. Sabía que no estabamos solos, sentía las miradas en mi espalda, pero nada de eso importaba ya, una vez que todos los miedos, las dudas, las inseguridades, habían desaparecido engullidas por esa fuerza que me impulsaba a actuar. Mi única preocupación era que ese beso no se acabase nunca, flotar para siempre en ese limbo de felicidad pura sin destilar, porque sabía que si se terminaba la realidad volvería a golpearme con sórdida crudeza...


"Hey! will you be looking that map the whole evening? The class is about to start."

"Ew.., sorry. I'm coming".

1 comentario:

natural dijo...

Cada vez escribes mejor... me ha encantado. Por cierto: creo que nos veremos pronto. Ya te avisaré. Un besote