martes, 19 de mayo de 2009

Manipulaciones y verdades.

Ahora que acaba de salir el veredicto del juicio al YAK-42, leo entre los acólitos de nuestra estimada derechona que lo que se está produciendo es una caza de brujas, un acoso institucional hacia el partido popular tratando de horadar la confianza de los ciudadanos en ellos como opción política en el periodo electoral en el que nos encontramos. Y si nos fijamos bien, no les falta razón. Mucha casualidad que en el periodo que oscila entre las elecciones vascas y gallegas, y las elecciones al parlamento europeo, hayan salido a flote todas las miserias que acumulaba el PP en los últimos tiempos. Caso Gürtel, espionaje político en Madrid, sentencia del YAK-42 y alguna más que me dejaré. Y casualmente en un momento de crisis económica que está desgastando mucho al gobierno.

Creo que pecaríamos de ingenuos si pensásemos que todo son simples coincidencias y no la ya tan habitual manipulación informativa con la que influir en las decisiones de las masas.

Pero una vez puntualizado esto, ¿Es que acaso por ello son menos culpables? ¿Acaso el señor Trillo ha logrado superar la catadura moral de una lechuga por ello?¿Acaso Camps, Martín Vasco, el ex-alcalde de Arganda y demás escoria política corrupta y especuladora se han vuelto más honrados?

No. Que se airee ahora toda la suciedad que salpica a la derechona, con el objetivo de influir en la ciudadanía, no implica para nada que la suciedad se limpie. La lástima es que más de uno se sigue escaqueando de pagar por ello, y más de uno terminará por escaquearse del todo.

domingo, 17 de mayo de 2009

Eurovisión

No se como lo hago, la verdad, pero por unas cosas u otras parece que no hay año que no me trague el festival de eurovisión, aunque sea solo una parte, como me ha sucedido este. Pero con eso solo, ya me ha dado tiempo suficiente a empezar riéndome del certamen y terminar quedándome estupefacto ante lo que veo en la pantalla.

Y es que los niveles de lamentabilidad cada año son más altos. No podía decirlo mejor la cronista de El Pais, empezando por la representación de nuestra querida patria: "ridículo". Y es que, un año más (Con la dudosa excepción del chikilicuatre) solo llevamos niñitos guapos a que meneen el culito en el escenario cantando unas canciones de lo más triste, en una especie de spanglish patético con el que intentan camelarse a un público europeo que no les hace ni puto caso. En su defensa, tenemos que decir que la chiquita esta tiene una voz bastante potente, pero al igual que la famosa Rosa, le ponen una canción que la deja a la altura del betún.

Pero si nuestra actuación ha sido penosa, no había más que ver cualquier otra para saber que para nada éramos lo peor: ¡Madre mía! ¿pero a qué atrocidades le llaman ahora música? La mitad de las canciones eran chiquitas con poca ropa meneándose al ritmo de un techno machacón diseñado sin duda para dotarte de un bonito derrame cerebral (Quizá piensan que así es más facil que les voten), y la otra mitad es espectáculo que nada tiene que ver con la música en el que tratan a traves de millones de luces, colorines y fogonazos que te de un ataque de epilepsia con el que llamar tu atención, y así que te olvides del 1,39€ que cuesta ser tan imbécil de votar.

Pero después de ver toda esa chusta, aparecen los presentadores superhappy a los que les tienen sujeta la sonrisa con alfileres, y se ponen a animar a la cámara para que votes, con frases para niños de 5 años. Y llega el momento emocionante, los resultados: Éste año por desgracia, han cambiado al locutor habitual. Se ve que en TVE quieren que la audiencia se mantenga hasta el final, y el pavo aquel contandote desde el principio adonde van a ir a parar los puntos, te destripaba la "sorpresa". Pero en su defensa, hay que decir que el tío casi nunca se equivoca y este año aunque cambiaran al pavo para ver si aumentaba el suspense, no se ha equivocado.

El que gana las encuestas, se lleva un saco de puntos y gana, y luego el resto se reparte en: los nórdicos que votan a otros países nórdicos, las repúblicas bálticas que votan a otras repúblicas bálticas, las balcánicas a las balcánicas, las ex-soviéticas entre ellas o a Rusia, Andorra a España y nosotros a Rumanía, convirtiendo el concurso en un baile de simpatías e inmigración. Pero que no me extraña con las bazofias que se presentan.

Eso sí, Rusia se ha encargado de sacar a relucir toda su cultura y buen hacer, gastándose 31 millones de euros en la tontería esta, y apalizando la concentración de colectivos gays que pedían más derechos en un país casi dictatorial que los margina y reprime. Paradójicamente, la estadística dice que el colectivo gay es el más ferviente seguidor de este festival. Ironías de la vida.

En fin, sé que la culpa es mía por verlo, como también sé que el año que viene de una forma u otra acabaré tragándomelo de nuevo.