domingo, 17 de mayo de 2009

Eurovisión

No se como lo hago, la verdad, pero por unas cosas u otras parece que no hay año que no me trague el festival de eurovisión, aunque sea solo una parte, como me ha sucedido este. Pero con eso solo, ya me ha dado tiempo suficiente a empezar riéndome del certamen y terminar quedándome estupefacto ante lo que veo en la pantalla.

Y es que los niveles de lamentabilidad cada año son más altos. No podía decirlo mejor la cronista de El Pais, empezando por la representación de nuestra querida patria: "ridículo". Y es que, un año más (Con la dudosa excepción del chikilicuatre) solo llevamos niñitos guapos a que meneen el culito en el escenario cantando unas canciones de lo más triste, en una especie de spanglish patético con el que intentan camelarse a un público europeo que no les hace ni puto caso. En su defensa, tenemos que decir que la chiquita esta tiene una voz bastante potente, pero al igual que la famosa Rosa, le ponen una canción que la deja a la altura del betún.

Pero si nuestra actuación ha sido penosa, no había más que ver cualquier otra para saber que para nada éramos lo peor: ¡Madre mía! ¿pero a qué atrocidades le llaman ahora música? La mitad de las canciones eran chiquitas con poca ropa meneándose al ritmo de un techno machacón diseñado sin duda para dotarte de un bonito derrame cerebral (Quizá piensan que así es más facil que les voten), y la otra mitad es espectáculo que nada tiene que ver con la música en el que tratan a traves de millones de luces, colorines y fogonazos que te de un ataque de epilepsia con el que llamar tu atención, y así que te olvides del 1,39€ que cuesta ser tan imbécil de votar.

Pero después de ver toda esa chusta, aparecen los presentadores superhappy a los que les tienen sujeta la sonrisa con alfileres, y se ponen a animar a la cámara para que votes, con frases para niños de 5 años. Y llega el momento emocionante, los resultados: Éste año por desgracia, han cambiado al locutor habitual. Se ve que en TVE quieren que la audiencia se mantenga hasta el final, y el pavo aquel contandote desde el principio adonde van a ir a parar los puntos, te destripaba la "sorpresa". Pero en su defensa, hay que decir que el tío casi nunca se equivoca y este año aunque cambiaran al pavo para ver si aumentaba el suspense, no se ha equivocado.

El que gana las encuestas, se lleva un saco de puntos y gana, y luego el resto se reparte en: los nórdicos que votan a otros países nórdicos, las repúblicas bálticas que votan a otras repúblicas bálticas, las balcánicas a las balcánicas, las ex-soviéticas entre ellas o a Rusia, Andorra a España y nosotros a Rumanía, convirtiendo el concurso en un baile de simpatías e inmigración. Pero que no me extraña con las bazofias que se presentan.

Eso sí, Rusia se ha encargado de sacar a relucir toda su cultura y buen hacer, gastándose 31 millones de euros en la tontería esta, y apalizando la concentración de colectivos gays que pedían más derechos en un país casi dictatorial que los margina y reprime. Paradójicamente, la estadística dice que el colectivo gay es el más ferviente seguidor de este festival. Ironías de la vida.

En fin, sé que la culpa es mía por verlo, como también sé que el año que viene de una forma u otra acabaré tragándomelo de nuevo.

6 comentarios:

Andrés dijo...

Yo también lo vi con Debora un rato, bueno, vimos las votaciones. No estaba el pavo ese que se lo sabia todo, pero que te diga Débora las veces que fallaba yo. Todo política, colegas e inmigración, aparte lo lamentable del evento. Qué vamos a hacer, así es Europa. Ahora, pobre Soraya, una cantante profesional que queda la penúltima con una legión de lamentables canciones, qué humillación, a joderse.

natural dijo...

Agh! Odio Eurovisión! No entiendo ni siquiera el sentido de un concurso a nivel internacional que ha caido tan bajo, porque, seamos francos, las olimpiadas funcionan: esto, no. Además es que es sólo la punta del iceberg de la manipulación a la que nos someten con Europa. Yo, ni digo que sí, ni digo que no, por que la verdad es que no sé lo suficiente como para juzgar si nuestra participación política y económica en este pastel va a ser importante o no... pero odio que manipulen mi subconsciente. Sinceramente, (y hablo desde el punto de vista de historiadora) me siento más Castellana, que Española, y más Mediterránea que Europea, (aunque como Castellana simpatizo fervientemente con el Atlántico también...)Además, igual estoy escribiendo esto bajo su influencia, pero es que cada vez que pienso en el plan Bolonia se me revuelven las tripas...

.jp. dijo...

vaya dos pringaos viendo eurovisión xDD

la verdad es que yo no la vi por principios, pero esa noche tampoco tuve nada mejor que hacer. qué triste, un sábado en casa, me dejásteis tirados sin arguelles cabrones! jaja

un besito

El Azote dijo...

Jaja, no sabía que eras tan nacionalista y antieuropeísta. ¡Y yo que te veía como una chica internacional! xD

natural dijo...

ah, no... pensé que lo entenderíais... de nacionalista no tengo nada, es lo que intento decir; yo ante todo soy de Soria... y luego ya no sé. Sólo se que el plan Bolonia me tiene frita...

Valzarest dijo...

seeeeee....
y sabes porké lo veras??
porke en el fondo te va el masokismo y te gusta Eurovisión
BUAHAHAHAHA

así ke recuerda estas 4 palabras...
Europe living a celebration!!!!!

xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD