Aquí estás, otra noche más, torturandome sin piedad, arrebatándome el último remanso de paz que me queda.
Pero esta vez no va a ser igual, no me voy a dejar hechizar, voy a luchar y voy a ganar.
Y seré yo quien paralice tu mirada, quien beba del azul de tus ojos, quien roce tu suave piel.
Y ya no podrás huir más, y mis labios te encontrarán y el mundo se derrumbará a nuesto alrededor.
Pero no me importará mientras sienta tu calor a mi lado, mientras pueda coger tu mano, mientras tu sonrisa ilumine tu rostro.
Hasta que la luz del día nos separe definitivamente.
Pero esta vez no va a ser igual, no me voy a dejar hechizar, voy a luchar y voy a ganar.
Y seré yo quien paralice tu mirada, quien beba del azul de tus ojos, quien roce tu suave piel.
Y ya no podrás huir más, y mis labios te encontrarán y el mundo se derrumbará a nuesto alrededor.
Pero no me importará mientras sienta tu calor a mi lado, mientras pueda coger tu mano, mientras tu sonrisa ilumine tu rostro.
Hasta que la luz del día nos separe definitivamente.
Pero sé que volverás, hasta que ya no pueda más, hasta que acabes conmigo.
PD: La foto es de la luna, camino de Rovaniemi, en Laponia.
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