Y es cierto. La verdad siempre es más compleja, más dificil de asumir, más real. Más dificil de mirar que una fachada de ficción, más terrible de comprender que aquello que queremos creer.
Desde hace algún tiempo, observo una clasificación de las personas en dos vertientes. Y direis que como soy capaz de diferenciar en blanco o negro después de haber hablado de los múltiples matices del gris, de la verdad, de la realidad. Asi me es más facil.
Vengo observando las personas que aceptan lo facil, lo sencillo, lo que les viene, lo que les resulta más cómodo. Y otras personas con mirada crítica que se afanan en ver más allá, en comprenderlo todo de una manera más amplia, en abrir su mente a los cambios, a lo que es distinto, a lo que no se puede explicar.
Día a día nos bombardean con noticias, día a día la sociedad nos crea opinión, nos inculca moralidad, nos trata de manipular. ¿Que es más sencillo, pensar que la inmigración es mala, trae delincuencia trae problemas y debemos rechazarla, o tratar de entender el porque, el como, el quienes?¿Creer a pies juntillas las bondades de la sociedad occidental, patrocinadas por los estados unidos, o ver más allá, ver sus defectos, ver lo falso y utópico que suena ese discurso?¿Alabar la guerra contra el terrorismo o tratar de entender las razones que se ocultan tras todo ese terror?¿Investigar, explorar, aprender y descubrir, o achacarle todo aquello que desconocemos a la obra de un dios?¿Pensar que cuando mueras irás al cielo a vivir genial, o aceptar el hecho de que, probablemente, una vez mueras, no hay nada más? Y como estos, millones de ejemplos más.
Creerte lo que quieras y quieren que te creas es muy facil. No hay nada más facil y más cómodo, una explicación sencilla y práctica a todo, que rechaza lo que desconocemos, lo que es diferente. Pero no es la verdad. No es la realidad. Es esconderse en un mundo de ficción, una ilusión para creerte feliz. Lo dificil, lo meritorio, es plantearse todas esas cosas, investigarlas por ti mismo, formarte una opinión y afrontar la verdad. Aunque no siempre se consiga.



